
La mejor fuente de la que sacar estilismos, son sin duda las pasarelas, y aunque no toda la ropa nos la podamos poner, si que nos sirve para hacernos una idea de las infinitas posibilidades que tenemos con esta prenda: flores, drapeados, chalecos...
Una forma sencilla y fácil de combinar nuestra falda es recurrir a un top blanco, manteniendo todo el conjunto lo más básico posible, sobretodo si es la primera vez que te la pones y no estás muy segura del efecto que va a causar. Si te sientes un poco más atrevida, una camisa de cuadros es una buena elección para un look casual.















